Los anuncios de TV siguen una especie de ritmo cíclico parecido al de la moda. Los detergentes hace unos años lavaban siempre “más blanco” hasta que lo sesudos encuestadores se dieron cuenta que a los que lavaban llegaba un momento que se la sudaba el blanco.
Los de compresas igual, de llevar un puto pañal de niño que “se notaba” y que era chanza y escarnio de los maromos de la disco a – vía menores espesores de material- a cosas como el “tanga max”.
Todo sobrepasado por el “I am feeling Flamenca, Disco, Bollywood, un poco puta (sic).
Ya se que es una cosa antigua, pero es que investigando, nadie ha hablado de esta mierda.
“I like it when you move around the disco dance floor, a-dap-tation let me show you how it’s done!”
Steven Klein es un fotógrafo nacido en Rhode Island, USA, en 1962 y establecido en Nueva York. Aunque empezó estudiando pintura (como tantos otros fotógrafos), acabaría mudándose al campo de la fotografía. Klein ha trabajado en grandes campañas publicitarias para diversos clientes, incluyendo Calvin Klein, D&G, Alexander McQueen y Nike. También colabora permanentemente con revistas como Vogue, i-D, Numéro, W y Arena. Su obra ha sido presentada en numerosas exhibiciones, y es reconocido por sus editoriales de Madonna, Tom Ford y Brad Pitt publicadas en la revista de modas W. A menudo trabaja con el director de iluminación David Devlin. Klein busca (y consigue) en sus fotografías el impacto visual, usa la transgresión y las envuelve de glamour y elegancia haciendo que sus imágenes cautiven y a la vez produzcan cierto rechazo, al menos en algunos sectores, como demuestran sus continuas polémicas en distintas campañas publicitarias. También ha roto con las reglas usuales del retrato, donde los fotógrafos suelen estar al servicio de las estrellas, consiguiendo que sean las estrellas las que acepten las normas que impone Klein. Suscomposiciones contienen grandes dosis de imaginación, una gran ambientación y un sentido pictórico y muy cinematográfico de la fotografía. Composiciones en las que nada está allí por azar, donde todo tiene un sentido y las prendas son un elemento más en el decorado. El cuenta historias en sus fotos, busca el impacto visual y cognitivo y se niega a la superficialidad de lo solamente bello.
¿Eres un loco de las pasarelas pero no tienes presupuesto? ¿Te gusta ir divino de la muerte en una boda o cualquier otra ocasión pero te da rabia gastarte un dineral para lucir palmito de forma tan puntual? ¿Lo de devolver el vestido a El Corte Inglés una vez pasado el evento no te convence porque el roce de la etiqueta destroza tu delicada piel? ¿Estás pastado pero hasta el moño de tener los armarios llenos de ropa que sólo te has puesto un día? uap lab es la solución. Desde 60€ hasta un máximo de 200€ puedes alquilar modelos de las últimas colecciones de las más prestigiosas marcas.
1. Empezar una conversación preguntando: “¿A qué te dedicas?” Hace que quedes como un sospechoso, arribista social y un capullo. Ese tipo de frases simplonas son para mariquitas, pero si no puedes evitarlo, pues sólo ten presente que siempre puedes decir algo mejor que eso.
2. Hablar de la marca que llevas es gay y de cutre. Sólo cierra el pico y hazte el tonto si alguien te lo pregunta. Y jamás se te ocurra mencionar que lo compraste en rebajas a precio de chollo, eso es mil veces más cutre. Si no lo puedes evitar pues cuéntaselo a tu madre que seguro le hará ilusión saber que su hijito ha heredado su marujeo. Es pura mierda.
3. No creo que las corbatas sean una reliquia, aún no. Son puramente masculinas – ese tipo de complemento que te permite salir un poquito de la manada. Una corbata con un corte fino te da un look elaborado y seguro. Es chic en sí misma y fácil de llevar.
4. Los cigarros son un hábito sucio y asqueroso. Los porros en cambio son perfectamente aceptables …
5. Cuando empieces un nuevo proyecto o un nuevo empleo no digas a nadie de qué va el tema porque puede que cambie de dirección miles de veces y entonces después de contárselo a medio mundo te arrepentirás. Read more…
La camisa es la piel del caballero, piel que se adivina a través de sus mangas y cuellos, porque un verdadero caballero no debe ir nunca en mangas de camisa.En Ref S/N somos guardianes de un estilo muy peculiar, una línea dura que distingue a los hombres de los chicos y de los críos, defiende la elegancia y el saber estar de la zafiedad y gañanería.
Antes de hablar del estilo empecemos por lo básico:
- La camisa de manga corta no existe en el armario del caballero, incluso en la selva o en el desierto, manga larga y botones.
- En Ref S/N denostamos el bolsillo, aunque admitido un caballero no necesita guardar nada en su camisa, donde va su reputación le precede.
- Cuadros, estampados y frivolidades son para el carnaval y deben evitarse.
- La tela es el alma de la camisa y la confección su esqueleto, para la primera, seda, algodón turco, franela, popelin… y para lo segundo siempre a medida.
- Los cuellos inglés e italiano deben almidonarse y portar varillas de quita y pon de latón.
- Los detalles distinguen una camisa excelente de una mediocre: Un correcto canesú, el ajuste de las diferentes piezas (los motivos o relieves deben “casar”), un refuerzo triangular en zonas de tracción como la unión del delantero con el revés, la unión de la manga y el puño, el ojal del puño en horizontal y unos botones de nácar son signos de una verdadera camisa.
Dada la enorme inquietud que ha causado mi anterior post y los tirones de orejasde nuestro editor he decidido hacer lo correcto. Mandar a la mierda a los indeseables que critican mi estilo directo y certero y hacer la pelota a mi editor ajustándome un poco más a la temática del “blos”.
LosGB somos gente viejuna y rancia, poco amante de modernidades y excesos. La sola contemplación de los efebos que nuestra responsable de moda Doublecloth puso en su post nos provoca un intenso reflujo gástrico.
Vamos a poner las cosas claras, el GB es un hombre ELEGANTE, ganar no es su fin último, sino disfrutar de lo que hace con estilo. Un estilo personal que va más allá de la pista y del paddock.
Ser elegante es difícil, no solo hay que seguir un montón de estúpidas reglas no escritas, sino que hay que tener músculo financiero y/o rostro para no pagar o saltárselas.
Al cretinismo de la escuela británica:
“la diferencia entre bespoke, que es lo que se hace aquí, el término que es nuestro, y hecho a medida, es que en el bespoke todo está fabricado para el cliente, hasta la tela, mientras que en el hecho a medida, la tela se fabrica en serie. nosotros ofrecemos más de 2.000 opciones al cliente, que es quien luego expresa lo que desea extraer de esos tejidos”. (Sastre de Savile Road, Londres)
Se une el desprecio total por la mesura de los mediterráneos
Armani declaró que los viejos modistos de esta deliciosa calle londinense eran “mala comedia británica”, en referencia a las dudas que entre la cerrada aristocracia de Mayfair despertó la irrupción del italiano en el mercado y en el barrio con su línea de trajes ‘customizados’.
Y después de ver al Principe de Gales, o casi cualquier inglés (incluidos los imbéciles del Brit Pop), uno se plantea si con un traje de 12.000 euros se gana algo más que amistad interesada con el sastre.
Próxima entrega: La Camisa del Caballero Elegante.
Via 1 por la foto de los viejunos Via 2 por la mierda sobre los sastres de Londres