Hace exactamente 20 años que cayó el muro de Berlín, un acontecimiento histórico no sólo para Alemania sino para el mundo entero, dado que era un símbolo de la guerra fría de la segunda parte del siglo XX.
El muro fue derribado en casi la totalidad de sus 45 km que tenía dentro de Berlín, menos en unos aproximadamente 2 km que han quedado en pie durante todos estos años para conservar la memoria histórica. A orillas del rio Spree, entre la estación Ostbanhof y el puente Oberbaumbrücke, hay 1,3 km de muro donde podemos encontrar otro símbolo del Berlín actual, la East Side Gallery.
La East Side Gallery es un monumento conmemorativo por la paz que consiste en aproximadamente 100 pinturas sobre el muro realizadas por artistas de todo el mundo. Fueron pintadas a finales del año 1990 y simbolizan los tiempos de cambios y la euforia de la población alemana por sus deseos de tener un futuro libre para todo el mundo.
Durante los primeros años la galería sufrió actos vandálicos y deterioros, que fueron restaurados en el año 2000, cuando se declaró Patrimonio Artístico de la ciudad de Berlín, ya que es considerada la galería al aire libre más grande del mundo.
(esto no son actos vándalicos)
East Side Gallery 1990-2000-2009
Este año, con la conmemoración del 20º aniversario de la caída del muro de la vergüenza (como era conocido por la parte occidental de Berlín), se está volviendo a restaurar la East Side Gallery, invitando a los artistas originales que pintaron el muro en el año 1990 a volver a recrear sus obras en él. No todos han aceptado, pero si muchos que estaban acabando sus obras justamente los meses anteriores a la celebración (y que coincidió cuando yo estuve visitando esta galería en Berlín y aproveché para hacer todas las fotos que ilustran este artículo).
Uno de los que si han repintado su obra ha sido Ignasi Blanch, artista catalán que ha vuelto a Berlín después de 20 años para volver a poner su deseo “Parlo d’amor” en el muro. Podeis leer un par de entrevistas interesantes que le hicieron sobre el tema en Soitu y La Vanguardia.
Esperemos que este monumento artístico por la paz perdure mucho más en el tiempo, ya que es una forma de expresión social mediante el arte que difícilmente vemos actualmente y que representa unos hechos muy importantes en la vida de los berlineses que vivieron con el muro dividiendo su ciudad, sus ilusiones y su futuro.
Para ver las fotos, recomiendo esta banda sonora: Pink Floyd – Another brick in the wall
Imagínense una estación de metro… (Estocolmo, en este caso). Unas escaleras de acceso por las que hay que subir para salir. Mecánicas a un lado, convencionales al otro. La gente pasa sin pena ni gloria, pensando en sus cosas, por la escalera mecánica… casi nadie usa la escalera convencional.
Experimento sociológico: ¿Que ocurre si pintamos la escalera convencional y hacemos que suene como un piano? ¿Dejará la gente de utilizar las cómodas escaleras mecánicas? Pues eso es lo que pensaron la gente de The Fun Theory, una iniciativa publicitaria de Volkswagen, cuya puesta en práctica me ha hecho reconciliarme un poco con la raza humana.
La música es divertida, nos hace felices y nos da igual malgastar esfuerzo y tiempo, si es divertido … vean el vídeo porque no tiene desperdicio.
PD: Mañana en el blog habrá una sorpresa… permanezcan atentos a sus pantallas.
El jueves hasta el Sábado estaré en Urbanlabs del Citilab en Cornella es una mesa y un proyecto a más puro estilo braindstorming con un equipo disciplinar que aportará su experiencia en sus respectivos campos para sacar ideas para un juego urbano que use las últimas tecnológicas móviles.
La intención es sacar en los 3 dias que dura el evento una aplicación para móviles Android un juego por equipos que use la calle, el geoposiconamiento, google maps y lo combine con un cliente/servidor de twitter y si la aplicación puede tener un valor añadido social mejor que mejor.
La base de la idea es un pequeña aplicación programada en Python para los S60 de Nokia se llamá Sydewynder, habria que convertirla, tranformarla y adaptarla a los tiempos que corren como substituir SMS por twitter y añadir nuevos ingredientes como posicionamiento de “cosas” etc Todo un reto al que he aceptado, vendrán conmigo parte del equipo dealt-tek donde estamos trabajando en varios proyectos similares.
Veamos lo que sale, aparte en Urbanlabs hay otros proyectos y ponencias muy interesantes.
Paseando por la ribera del Thames en Londres puedes encontrarte muchos músicos de la calle, estatuas humanas, trileros y street performances, pero cuando se hace de noche se van todos y aparece el Little DJ (así lo he bautizado yo) a tronar a los paseantes con un poco de goa-trance.
El Little DJ es una instalación que consiste en una mini-cabina de DJ con un mini-DJ, un muñeco de unos 50 cm, con sus cascos, su sudadera, su biberón, sus sneakers y las manos a unos pequeños platos. Encima de la cabina hay un potente altavoz que dispara la música a todos los que se acercan, pinchada por el Little DJ, que se mueve al ritmo de los beats de forma perfectamente sincronizada.
La impresión que deja es alucinante, como se mueve, como lo goza, parones, subidones, beats a diferentes BPM y un montón de personas que se acercan a ver si hay un niño dentro o que (imposible) porque no es normal que se mueva así de sincronizado.
Nosotros con nuestra mente analítica-ingenieril, podemos pensar en la automatización de movimientos del robot o de sincronización por análisis de frecuencias por FFT, pero aún así la instalación es magnífica y totalmente autónoma.
Ojalá lo pudiera volver a ver en otra ciudad. Si alguien se lo encuentra, decidle que pinche esto.
*Los japos están repasados de la olla pero me gustan sus burras
** La Paris es un regalo – homenaje para nuestro sensei.
El maestro (sensei) Evaseé decía esto hace ya unos años en su blog, refiriéndose a las motocicletas customizadas e imposibles que llevan los riders nipones.
Ningún “wanna-be gafapasta” o “modernillo de salón” debería obtener su título sin saber lo que los nipones son capaces de hacer.
Unas camisetas de nombre FAT IDIOT, unos cuantos negratas de importación, un localucho en Omote Sando y a Romper.
Omote Sando es una especie de barrio de excesos donde todos los ricos, modernillos, palomazos y estilistas desfilan exhibiendo sus dosis de estilo e individualidad.
No vale con ir en un Cayenne, si éste no está personalizado de alguna forma, y claro está, no hablaré de coches anti-ecológicos que ya no se llevan, después de la debacle de GM, pero sí de la máquina más perfecta en términos de utilización neta de la fuerza empleada: la bicicleta.
Olvidaos de la cutrez de Holanda, donde todos compiten por ver quién lleva la bici más roñosa y los candados más grandes, aquí se lleva material de primera, casi como en el Tour, cuadros de carbono, tubería de aluminio Columbus y hasta aberraciones como ruedas de carbono de palos de 2000 euros o bicis de triatlón de 12.000.
Como en todo, es penoso comprobar la incultura de los nuevos ricos, ya que la mayoría de bicis tenían el sillín con caída hacia delante o hacia atrás, cosa que cualquier ciclista de verdad, de esos con muchos años que apoyan la barriga en la barra, pero que salen cada domingo, podría deciros que quien lleva esa bici es….
Watchmen Premiere aerosol graffiti timelapse video
Que los graffitis son parte de nuestra cultura es algo que no tiene mayor discusión. El Arte Urbano, como le podríamos denominar, es un hecho en las calles de nuestras ciudades y cada vez con más frecuencia, el uso de este formato va adentrándose en distintas vertientes y temáticas que pueden ir de la pura expresión artística, a el uso comercial o de denuncia social. Nombres como Bansky, Belin o Blu son ya reconocidos a nivel mundial y reclamados para formar parte de distintos eventos culturales, llegando incluso a las mismas galerías de Arte, que exponen este tipo de creaciones cuando pasan del muro al lienzo.
De Watchmen (la película) ya nos dió referencias Theyedropper en un post anterior y hoy presentamos un gran ejemplo del desarrollo de este tipo de Arte con esta vídeo-creación realizada por el colectivo “End of the line” compuesto por los artistas Bleach, Probs, Busk y Zadok. La música corre a cargo de Pyro y la información me llega vía Smashing Magazine donde también encontraremos 40 magníficas creaciones de otros tantos artistas del Graffiti con sus correspondientes enlaces para no perderse detalle.
Aparte del currazo increíble de Blu, lo que más me ha llegado al “corasonsito” son los comentarios de los vecinos. De la gente que se pasea a diario por esa calle y que están encantados de que haya venido un muchacho a decorarles el barrio. De verdad que estas cosas me llegan.
Lo reconozco soy algo cotilla, me encantaría tener un superpoder y escuchar lo que la gente anónima va cavilando por la calle. Por eso esta genial idea de Katie Sokoler y Matt Adams me ha resultado genial. No quiero yo pensar lo que rondará por las cabezas de mis compañeros de blog … jeje
Hoy como es lunes y como todos los lunes estoy de mala gaita revindicativa, les dejaré un poquito de street art de mano de uno de los grandes . A quien no conozca la obra de este neoyorquino le diré que a sus 36 tacos sigue poniendo en evidencia las lagunas de esta sociedad imperfecta. El arte como forma de expresión, como forma de denuncia siempre al lado del más desfavorecido. Aquí les dejo su web.