Del siempre maravilloso blog Virutas de Goma (por cierto, si quieren realmente estar informados sobre F1 déjense de Marca´s y As´s y lean Virutas o Vicisitud ¡no se arrepentirán!!) rescatamos esta joya…
Penita de épocas pretéritas en que los pilotos de la F1 llevaban bigote, peasso gafas (¡yo quiero unas iguales!!), paquete tabaco en la mano, se acostaban con las azafatas, bebían cerveza, se jugaban la vida y resolvían sus cuitas a puñetazos… Impagable estampa de nuestro ídolo en “pecho palomo” y de el gran Fittipaldi con el pantalón bajo los sobacos cual “Cachuli” cualquiera… Qué aburrida es la F1 hoy…
Acabemos la semana con un poco de humor…. Leo en el diario “El Mudo” de hoy que “Los Simpson generan confusión, según los expertos” (hablando sobre el tema del cementerio nuclear).
Para aclararles un poco las ideas… les recordamos el famoso tema que con visionaria inspiración realizó “Aviador Dro” a principios de los 80’s. “Nuclear Sí”… preciosa canción.
¿Será este tema el himno de Ascó? (¿….o será que damos asco?).
NOTA: Con esto no quiero ponerme ni a favor, ni en contra… Escrito con todo el cariño para la gente de Ascó. Gracias a Cuartilla, gran músico y DJ, por ayudarme (involuntariamente) en parte del chiste.
En la Calle del Pez de Madrid, hay una estupenda tienda de camisetas de diseños altamente hilarantes en Rei Zentolo. A veces tiene también una parada en el centro comercial de Principe Pío (donde las descubrí). Estube casi diez minutos viendo las camisetas debido a los ataques de risa. Pásense por la tienda… no tienen desperdicio. Camisetas con denominación de origen gallega y del país de las risas, especialmente diseñadas para lucir en sus festivales favoritos…. y si no están en Madrid, pásense por doshuevosduros.com o reizentolo.com
PD: Gracias Theyedropper & Fangoria por el regalito… me acaba de llegar
Cuando la publicidad y el humor se juntan el resultado suele ser una pequeña concesión a la tan saturada sociedad de consumo. Los anuncios humorísticos siendo una de las pocas maneras eficaces de cautivar al público en un mercado publicitario muy saturado. Esta es un área donde el público es mucho más receptivo y aún está dispuesta a prestar atención. También es una buena forma de empezar la semana. Si arrancamos una sonrisa de esos serios semblantes ya habremos conseguido algo. Aquí unos cuantos más.
“C’est en faisant n’importe quoi, qu’on devient n’importe qui” (”Haciendo cualquier cosa, uno llegar a ser cualquiera”) es el lema de Rémi Gaillard, un humorista francés que se dedica a hacer este tipo de bromas y acciones callejeras espontáneas. Y después las cuelga en internet para que todos las disfrutemos.
Rémi y su equipo de N’importe Qui se hicieron famosos en 2002 cuando apareció en las celebraciones de la Copa de Francia 2002 vestido como un futbolista más y llegando a saludar al presidente francés Jacques Chirac. Después ha salido en numerosos actos deportivos y en la televisión, haciendo de impostor de deportistas y otras figuras.
Pero la parte más divertida son los sketches o bromas que realiza y pone en su canal de youtube. Como por ejemplo, Le Tour de N’importe Quoi:
En un mundo, donde el más tonto hace relojes de 20.000 euros, es interesante comprobar como autores como el murciano Pedro Verapone a sus gañanes Ortega y Pacheco a repartir “justicia” en el mundo global.
Dos hermanos, inspirados en los izquierdo de Puerto Hurraco, que no dejan indiferente. Justicieros de la sociedad del “hype” en la que vivimos o cerriles gañanes.
Muy a mi pesar, nuestro editor me ha encargado pasar una semana recorriendo las calas de Ibiza y sus fiestas. Para lo último he decidido que es mejor que la investigación la realice mi hija, gran amante de las fiestas y de los VIP.
El tema de las calas está cada vez muy difícil, o te levantas muy pronto, tienes un todo terreno o vas a pie o las cosas pueden salirte mal y tener que andar más de media hora bajo un sol de justicia.
Pero algunos tienen sus truquillos. Ah, les recomiendo coger el seguro opcional a todo riesgo, vale casi tanto como el día de alquiler pero merece la pena.