The Prodigy: Creadores del big+break beat
MuSiK se me adelantó con el post sobre el concierto de The Prodigy al que yo también fui, pero haremos un giro temático para complementar esa crónica con un poco de profundidad sobre la banda y su estilo característico.
Nada más llegar al concierto de la semana pasada, ves que hay un público bastante variopinto. Mayoría de rastas y piercings, pero también clubbers y gente más ecléctica de todas las edades. Porque el estilo de The Prodigy es propio y mezcla desde punk, rock y electrónica siempre con la constante del (big and break) beat.
Una cosa curiosa, había poca gente que reconociera las canciones a los primeros compases, hasta que no llegara una melodía o un beat muy significativo. Sólo los que ya tenían canas o los más aférrimos empezábamos a gritar con el primer sonido identificativo. Me pareció que mucha gente iba a bailar, saltar y empujar sin atender realmente al escenario, cosa que yo todavía nunca he entendido en los conciertos, pero personalmente nos salvaron las vallas de la zona de control.
Anyway, empezaron con Worlds on fire y con los gritos de Barcelona on fire! Liam Howlet detrás de los cacharros y varios ordenadores, y Maxim y Keith Flint saltando por todo el escenario haciendo su función de MCs (=Monos de Circo, con cariño
La escena no era muy espectacular, un escenario bastante grande para ellos tres y un batería y un guitarra que no siempre tocaban. No hay visuales ni pantallas, pero si mucha iluminación y muy conseguida. Los MCs se tenían que mover mucho para llenar el espacio, pero lo hicieron. Y supongo que se cansarían pronto porque el concierto duró únicamente 1 hora y 15 minutos. Como siempre, inflexibles a bises o a modificaciones. Cuando los de control cierran luces y apagan ordenadores, sabes que aquello no continúa.
Y no será porque no tienen discografía para sacar, aunque seguramente algunos de sus discos son tan aburridos que mejor ni nombrarlos. Por eso se aferraron a los grandes temas de hace 15 años y a los del último álbum Invaders Must Die, patrón del actual tour.
Se alternaban una canción vieja, una canción nueva, Firestarter, Omen, Poison, Invaders Must Die, Breathe, aunque llegó un punto que se volvió a los buenos años 90s cuando eran uno de los referentes de la música electrónica: Smack my Bitch Up, Voodoo People, Out of Space (de 1992!) y acabaron con Their Law, al más puro estilo rockero pero siempre con los bajos resonantes de la 303 presentes.
Un video de Smack my Bitch Up en el concierto:
1 hora y 15 minutos me saben a poco para recorrer los 15 años que hace que les sigo, desde que compré mi primer CD, el single de Voodoo People. Luego vino descubrir la banda de verdad con Music for Jilted Generation y llegar a The Fat of the Land. También me desilusioné con las Dirtchamber Sessions y Always Outnumbered Never Outgunned, a cual peor selección.
Pero con la llegada de Invaders Must Die este año volvió el sonido característico de The Prodigy, y volvió a encantarme como cuando era un chaval que entraba en el mundo de la electrónica.
Este era el último grupo de mi infancia musical que quedaba por ver en directo, tras Underworld, Apollo 440, Orbital, Faithless y The Chemical Brothers. Y me quedé medio-medio. Me gustó ver la potencia en directo de los bigbeats y escuchar los viejos temas interpretados por aquellos que los crearon (o debería hablar en singular por Liam), pero también me supo a poco los 75 minutos y que el show no fuera nada espectacular, sino lo que se espera de un DJ/productor + MC en el escenario.
Porque para mi, The Prodigy ha sido una banda que inició algo hace 15 años. Una forma de mezclar la influencia rock, con la base electrónica y con la actitud punk, por definirlo de algún modo. Les llaman “una de las mejores bandas de electrónica” pero es que de “electrónica” solo tiene el sonido, porque ni las bases musicales ni la actitud de banda son electrónicas.
Ese cruce es su éxito, para que guste a mucha gente durante estos años. Ellos fueron de los primeros que hicieron algo así y hay que reconocérselo. Seguramente no son los únicos, y se han “comercializado” en muchos temas, pero para muchos de mi generación fue una entrada en el mundo de la electrónica que nunca olvidaremos.
No voy a entrar en un análisis de la banda completo, para esto está su entrada en la wikipedia o su página web oficial, pero si me voy a parar en dos temas.
Uno es su videoclip de Smack my Bitch Up, muy agresivo y transgresor, que reflejaba su actitud punk aunque toda la producción fuera electrónica. El videoclip fue censurado en varias televisiones y en la MTV, pero en dailymotion está completa la versión no censurada. Cuando acabeis de verlo, podeis buscar las diferentes teorías sobre la escena final.
Por otra parte, recuperar el estilo del bigbeat o breakbeat, ahora en progresivo desuso y eclipsado por su evolución hacia el dubstep, techstep/2step, jungle, etc. Esta corriente recogió el breakbeat e hizo sus beats o bombos cortados más potentes y graves, con lo que se le llamaban bigbeats (en castellano le decíamos que eran “gordos”). Aunque hay múltiples nombres detrás del bigbeat, yo me quedo con The Chemical Brothers, The Prodigy y Fatboy Slim. Este último capaz de remezclar lo que pasará por sus manos para que sonara bigbeat.
Es curioso ver como un mismo ritmo o beat era reusado una y otra vez cambiando los samples o instrumentos para muchas canciones, pero siempre manteniendo la misma estructura simple y contundente. En los sucesivos estilos esto ha cambiado bastante y ahora hay ritmos mucho más elaborados, a veces incluso asimétricos (si rozamos el IDM) que serían bastante complicados de bailar en un concierto como el de The Prodigy.
Y para acabar, en clara influencia de mis compañeros de Spotifare, os dejo una playlist de Spotify con unos cuantos temas clásicos del beat, desde el breakbeat-funk hasta el techstep actual, pasando por todos los nombres que he puesto en este artículo.


“Me pareció que mucha gente iba a bailar, saltar y empujar sin atender realmente al escenario”
Eso suele ser lo más común en este y otro tipo de conciertos. Es como el abarrotado Sonar, si separásemos la gente que va al festival por la música, por descubrir e investigar nuevos sonidos o por el aspecto “cultural” del evento con todas sus connotaciones, apenas llenarían un tercio del espacio (siendo generosos).
Una hora y cuarto de concierto me parece muy pobre. Y la verdad es que tienen buen repertorio para más. Eso solo puede significar o que no les acaba de convencer muchas de sus producciones o que el escenario cansaba demasiado para correr durante más tiempo.
Yo tenía el vídeo de Smack my bitch up en You Tube, me lo censuraron y lo pasé a Daily motion.
Lo que siempre me gustó de Prodigy fue precisamente esa actitud rock-punk en medio de esa contundencia electrónica. Y es que las fusiones bien entendidas dan para mucho y muy bueno. Coincido contigo que tal vez han tenido demasiados altibajos.
“El director se inspiró para el vídeo en una noche saliendo y emborrachándose en Copenhague”. – Wiki
Eso es amor al trabajo y lo demás tonterias.
Estoy con los dos en que 75 minutos no es nada.
Relacionado…
http://www.youtube.com/watch?v=eU5Dn-WaElI
A mi me gustan mucho Experience, Music for the jilted… y Fat of the land, pero a partir de ahí sólo me quedo con algún tema, Girls (Always Outnumbered), por ejemplo.
Esos tres discos que digo los encuentro completos de principio a fin, aunque son diferentes entre sí. Experience es el rave macarra y más hortera, Jilted más oscuro y arriesgado, y fat of the land quizás parece más punk pero es el más accesible de todos. Los tres son discazos. Personalmente me quedo con Jilted, es el primero que escuché. Y cualquiera de esos temas me parece mucho más interesante que todo lo demás que han hecho. Y no hablo demasiado influido por el recuerdo, aún hoy me sigue pareciendo inmenso. El resto los encuentro desordenados, no puedo escuchar los discos de principio a fin porque me aburren.
Con los chemical pasa algo parecido después de Surrender, aunque ellos han demostrado que son mejores produciendo para el gran público. En sus discos posteriores siempre se han podido recuperar temas.
Ha pasado lo mismo con todos los de la época: leftfield, freestylers, orbital… tuvieron su momento pero no mantuvieron el nivel. Ahora bien, me encanta volver a esos discos.
En parte estoy de acuerdo contigo, aunque yo veo que la evolución también ha sido influenciada por el deterioro del album como formato. Ahora hacen un compendio de 10-12 temas cada uno diferente y los agrupan bajo un disco, antes quizá seguían una línea mas estable. Pero eso todas las bandas/artistas.
Yo también me quedo con el Jilted, porque siempre me ha gustado más la parte electrónica que la punk.
Pero el deterioro del concepto album quiero creer que es porque los artistas no se lo curran. Hoy no existen prácticamente (no sólo por los formatos) pero es que es muy complicado llenar un disco. Ahí entra la figura del productor además… pero Prodigy quizás lo produce el propio Howlet.